26 de Febrero de 2012
La desaparición de Maddie se convierte en novela
El 3 de mayo de 2007, Madeleine McCann desapareció. Se la suponía durmiendo en la habitación del apartamento de vacaciones que sus padres habían alquilado en el complejo Ocean Club en el sur de Portugal. Iba a cumplir 4 años.
Hacia las 22 horas, esa noche, su madre se eclipsó del restaurante donde cenaba con su marido y sus amigos para asegurarse de que todo estaba bien en el pequeño apartamento de dos habitaciones. Ella abre la puerta... Los gemelos, de dos años, duermen profundamente, pero su hija no está en la cama. La ventana está abierta, la persiana levantada. Da la alarma.
Un caso que va a hacer correr mucha tinta. Rápidamente, toma una dimensión internacional. El 9 de mayo, Interpol emite una ficha de búsqueda. La prensa británica se desenfrena y pone en duda la labor de la policía portuguesa. El primer ministro Gordon Brown interviene. Llegan investigadores de Scotland Yard. Es creado un fondo de apoyo, el millonario Brian Kennedy lo avala, el dueño de Virgin también. La pagina web recibe 5 millones de visitantes en 24 horas. Los padres contratan un director de comunicacion. Varios millones de donaciones, tal vez diez. Perros pisteros detectan rastros sospechosos. Gonçalo Amaral, el policía de la PJ encargado de la investigación, presiona a los padres. Él piensa que han encubierto la muerte accidental de su hija. El Papa recibe a los McCann. Un antiguo pedófilo es detenido. Echan a Amaral... Él escribió un libro. La madre también... Todavía no se sabe lo que le ocurrió a la pequeña Maddie.







